Pasmi Iparraguirre nació en Santiago, Chile, en 1995. En la actualidad reside en Bilbao y se dedica profesionalmente a las artes plásticas, especialmente las gráficas: el dibujo, la estampación, la cianotipia y la autoedición. Firma sus trabajos como Epukatu, por lo que nos referiremos a ella así a lo largo del artículo, dedicado a su fanzine Estados de la materia.

El fanzine está impreso en un papel blanco muy intenso, liso y de grosor intermedio que se acerca al de la cartulina y atenúa las transparencias. Sus 16 páginas siguen las medidas del A5, frecuente entre fanzines, que resultan de 4 hojas de tamaño A4. cosidas con un hilo de color rojo caoba muy puro, de aproximadamente 18 milímetros de grosor un pelín despeluchado, que no despide brillos. El hilo pasa por tres orificios colocados en la doblez de las hojas A4 que las convierte en páginas de A5. Los orificios no son perforaciones limpias, presentan algo de barba, pero son amables, tiernas y contenidas; acompañan la espontaneidad del hilo. El orificio central tiene a sus lados espacios de idéntica longitud, 5’5 centímetros, al igual que el orificio superior; pero el espacio entre el orificio inferior y el bajo del fanzine es de 6’3 centímetros. Esto quiere decir que el orificio central no atraviesa por la mitad a la página A5, sino que está colocado un poquito por encima, a los 11’5 centímetros desde abajo, en vez de a los 10’8 centímetros, la mitad exacta de 21’6 centímetros (la medida superior de Estados de la materia). Puede que tenga que ver con el hecho de que, para mi sorpresa, el nudo del hilo se encuentra en el interior de mi ejemplar, tocando el orificio más bajo. La parte libre del hilo no sobresale del fanzine gracias a esta colocación por encima de la mitad de la página A5.
Estados de la materia contiene reproducciones de dibujos de dos libretas en las que Epukatu trabajó a lo largo de 2024. Consiste en una colección de pensamientos de carácter íntimo, introspectivo y político por medio de la figuración (en especial la forma humana) y la escritura, realizada con la misma delicadeza y riqueza plástica que las representaciones. Todo está esparcido; hay aire y claridad; y el trazo es volador, aligera cuanto más se carga, pareciendo mancha. Estos pensamientos no están ordenados de manera lineal[1]. La artista parece haber ordenado los dibujos de manera intuitiva, más bien siguiendo criterios prácticos y rítmicos. Lo único seguro es que ha reservado los pensamientos escritos para el interior del fanzine, supongo que para evitar la saturación de la portada y la contraportada, que solo albergan datos prácticos: el nombre del fanzine, la firma, la fecha y la cuenta de Instagram. Epukatu utiliza la tinta (por medio del pincel recargable y el rotulador calibrado) y lápices de colores, aunque a estos acude de manera más bien puntual, en las páginas 2, 10, 11, 13, 14 y 15. Epukatu me especifica que la idea del fanzine fue posterior a los dibujos: «una vez tenía las libretas terminadas, me daba pena dejar los dibujos ahí, sobre todo porque veía que había un incipiente personaje, con sus respectivos pensamientos». La solidez del material acumulado determinó la ideación de un artefacto posterior que compartir con los demás.
Cuando Epukatu habla del «incipiente personaje» de sus libretas, se refiere a la figura humana protagonista de Estados de la materia. Surgió durante su participación en un taller y aparece en todas las páginas salvo en la 4, la 5, la 8 y la 10. En el caso de la página 10, en realidad forma parte de ella, pues junto con la 11 acogen la misma imagen extensa y apaisada. El personaje, para el cual Epukatu no nos da ningún nombre, rebosa la clase de firmeza de quienes se toman en serio a partir de la conciencia de la pequeñez y vulnerabilidad de lo vivo. Una clase de tomarse en serio que en modo alguno excluye el humor. Uno muy sutil, no verbal, que se expresa en la sencillez y cercanía de la forma. De hecho, todos los escritos tienen un tono contundente e instructivo independiente de la óptica, más o menos optimista, a los que el personaje aporta una nota corporal que lo libera. La artista nos especifica que ha cambiado mucho: «antes dibujaba un personaje similar, pero que en vez de cara solo había un ojo grande y ahora, este personaje tiene ojos, nariz y pelo, pero no tiene boca». La ausencia de boca aporta cierta ambigüedad y contención al personaje. No se entiende como una falta, sino como algo que no le hace falta. «No tengo claro si es un alter ego, pero sí me permite pensar desde fuera de mí», explica. Este acercamiento al personaje como herramienta recuerda a las declaraciones de la artista Ebecho Muslimova, que plaga su trabajo plástico con su personaje, Fatebe: «Intento alcanzar ese lugar en el que solo importa la libertad de acción de este personaje. Cada dibujo es una posibilidad para el siguiente».[2] Al igual que Epukatu, Muslimova barajó la posibilidad de presentar a su personaje en trabajos plásticos más meditados cuando ya había acumulado una cantidad inmensa de dibujos, bocetos, apuntes y garabateos dispares de Fatebe. Hoy protagoniza libros recopilatorios y series de lienzos; acaso el personaje de Epukatu tenga la misma longevidad.
Junto con este misterioso y amable personaje, el siguiente protagonista, menos visual, es la conciencia política. Todos los escritos y todos los dibujos que circundan al personaje giran en torno a la conciencia de la dimensión política de la injusticia y el sufrimiento que provoca. Adquiere forma rápidamente por medio de las referencias a animales, a flores, al agua y a su escasez; también con las acciones y posturas del personaje, que reflejan agotamiento, hartazgo y necesidad de búsqueda, pero sin patetismo. El motivo del agua se repite en el trabajo de Epukatu, sobre todo en sus cianotipias, y luego en su fanzine Carta de lluvia. Poema de Jorge Tellier. Por lo que Estados de la materia parece, además de una demostración de dominio gráfico y un artefacto de criba, uno de ensayo para testar aquello que pide más tiempo, porque funciona.
Bibliografía y webgrafía:
[1] «No hay linealidad, solo ideas, solo sucesos». Encontrado en la publicación de Instagram del 12 de diciembre de 2024. Recuperado el 24 de marzo de 2026 de: <https://www.instagram.com/p/DDfctgjIRWB/?img_index=1>
[2] Ebecho Muslimova in her studio. (3 de abril de 2024). Théophile Boutin. Recurso online. Recuperado el 23 de marzo de 2026, de: <https://www.youtube.com/watch?v=BoaDP8xkVLs>



Deja una respuesta